domingo, 22 de enero de 2012

Capítulo 4. Lo siento pero tengo que decirte que te quiero.


Marta y yo, entramos a clase, de repente, veinte mil voces diciendo: “Felicidades Helena” Se abalanzan hacia mí. Y al segundo, ya tengo a Julia, Laura y Alicia entre mis brazos.

-          ¡Tía! ¡Felicidades! Las cuatro tenemos un regalo para ti… Y como no te guste te jodes. –Dijo Julia, ironizando, mientras miraba el culo de un chico de primero de bachillerato.-
-          ¿¡Cómo no le va a gustar Julia!? ¡Si lo he elegido yo…!- Exclamó Laura, con cara enfado.
-          Por eso mismo- No pudimos evitar empezar a reírnos, todas, menos Laura.
-          Sí sí, reíros lo que queráis, pero luego no me pidáis que os explique algo ni de mates ni de sociales ni de ingles, ni de nada.-Dijo Laura.
-          Tía, ya sabes como es Julia… Siempre tan graciosa. Tu, ni puto caso.-Dijo Alicia mientras la daba un beso.
-          Sois tontas.-Dije entre risas- Anda, vamos a sentarnos ya, que el de mates, se va a enfadar. Y gracias chicas, luego en el recreo os cuento una cosa.
-          Eso, que el pibe este, nos hecha de clase a todas. Oye chicas lo último, que no entiendo nada de mates, mañana tenemos que quedar, que esto es un puto lío y ¡asi  nos los explicas Laura! Tía que eres la única intelignte de aquí, te necesitamos.-Dijo Alicia, algo preocupada.-
-          Bueno venga…- Soltó Laura.- Pero solo me ha convencido lo último que has dicho que conste Ali. Que estoy enfadada con la torrija de Julia.
-          ¡No te enfades cariñín! Oye, que en el fondo te quiero. –Dijo Julia, con voz tierna, mirando a Laura.-
-          Bueno yo también… Pero muy en el fondo..-Nos reímos todas. Siempre estamos así, es parte de nuestro día a día, pero me gusta.
-          ¡Helens! ¿Qué pasó ayer con el asqueroso de Pablo?- Pronunció Alicia muy rápidamente.- Luego te contamos nuestro regalito…-Soltaron todas menos yo, una risita.
-          Os cuento en el recreo… Todo. Tía odio a tu hermano.-Dije, con cara de cabreo.
-          ¡Hermanastro!-Exclamó Alicia- No es mi hermano, es un imbecil, que vive en mi casa, porque es el hijo del novio de mi madre.
-          Pues eso, hermanastro… Casi hermano, ¡convives con él!-Dije.
-          Ya tía.. Pero arrg, si te contara… Jajaja.-Respodió.-

De pronto alguien grito: “¡Chicos, todos a vuestros sitios! Ya son las nueve y media, ¿no lo ven en el reloj? Pues mirenlo!”
Todas nos sentamos, interrumpiendo nuestras charlas, y risas antes de clase,  y esperamos a que terminaran de entrar todos en clase. Cuando estaban pasando todos, por la puerta, no pude evitar fijarme en Pablo. Joder, tengo que olvidarme de él. Instintivamente, le empezé a observar, y  cuando se percató de que le estaba mirando, me guiñó un ojo. Me quede un poco flipando. Pero decidí no darle mas vueltas al tema.Poco después, se sentó en su pupitre, comenzó la clase e intente atender. Se me hizo imposible. Era urgente una clase con Laura y las chicas ya. Al momento, Marta se giró, y me dijo:
-          Tía, una notita de parte de Pablo. En el recreo nos cuentas todo.- Comentó, en bajito, mientras se daba la vuelta, y le levantaba el pulgar a Pablo.
Me moría de vergüenza, de tensión, y de nervios. No me lo podía creer. Y yo que había pensado en olvidarle ya, pero para siempre… No me quedaba opción, la miro con cara de duda, y la abro.

sábado, 21 de enero de 2012

Capítulo 3. Lo siento pero tengo que decirt que te quiero.


Mi primo ya está llorando y berreando. Eso solo puede significar una cosa: Es la hora de despertarse. Me levanto de la cama, miro el despertador: Jaime se ha adelantado 7 minutos, bueno, no está mal. Voy al baño, y después me bajo a desayunar. Puf que hambre. Como todos los días, mi hermana ya está localizada: Delante de la televisión. Que pesada es con los dibujos animados… Se parece a mí con su edad, el problema esque ella no vivirá las peleas que tuve yo con mi madre, por querer ver Barrio Sésamo, pero, por otra parte, las tendrá con mi tía, que, aunque sean muy diferentes por fuera, mi tía y mi madre han tenido mucho genio las dos. Valla par de hermanas.

-          ¡Helena feliz cumple! ¿Hoy vas a llevar a clase chuches para tus amigos? Oye... es que me preguntaba... Si me podías dar unas cuantas-Dijo Claudia, mi hermana pequeña, con su típica cara de pillina- ¡Es que tengo hambre!
-          ¡Acabas de desayunar Claudia!- Dije. Esta niña es de lo que no hay.
-          Oye chicas, tranquilas. ¿Qué tal has dormido Helens? Felicidades otra vez cielo, cuando tu tío salga de la ducha te damos tus regalos. Mientras ¡Claudia ahora mismo ha vestirte, que te he puesto el uniforme en la cama! ¡Y tú, Helena a desayunar ahora mismo! Voy a dar el biberón a Jaime.-Chilló mi tía Mar. Sí, esta es mi tía. Y es fantástica-.

Me tomo los cereales, me visto, me arreglo, y me lavo los dientes. Hoy, día de mi cumpleaños yendo al colegio, con unos vaqueros, y camiseta de manga corta verde. Bajo, cojo la mochila, y me dispongo ha salir cuando oigo:

-          Espera Helena.¿Te quieres quedar sin regalo o que?-Dijo el tío Kiko.
-          ¡Ah! ¡Es verdad! Muchísimas gracias a todos, en serio –Dije mientras cogía un paquetito pequeño que  m entregaba mi hermana a la que le hacía mucha ilusión darmelo. Les miro. Están todos. Con la mirada clavada en mi y en aquel misterioso paquete. Los tíos, mi hermana y Jaime. Y bueno, mis padres. Donde quiera que estén. Mi familia. Lo abro.-
-          Como te oímos hablando por teléfono con Laura, y dijiste que…-Dijo el tío Kiko, pero no pudo acabar, porque no le dejé.
-          ¡JODER! NO ME LO PUEDO CREER! ¡GRACIAS EN SERIO GRACIAS! ¡BUA ME ENCANTA!
-          Primero: ¿Cómo que joder? ¡Eso no se dice!- De fondo se oyó un: es verdad, no se dice. De la boca de la pequeña.- Y segundo: La elegimos esta tarde, y empiezas mañana.

Valla regalo que me han hecho yo no me esperaba nada, y me vienen con estas. Buf, cuando se lo cuente a las chicas…Por cierto ¿Qué hora es? ¡Joder y media! He quedado con Marta para ir al insti y llego tarde. Doy un beso a todos y me piro.

10 minutos después. Veo a Marta. Me pongo a su lado, y nos encaminamos hacia el colegio.
-      Felicidades Helena! ¡Ya te pusimos un sms! Tía me tienes que contar una de cosas! ¿Cómo lo has pasado? ¿Qué te puso al final Pablo?¿Qué te han regalado? ¡Joder joder joder, empieza!
-      Pues bien tía bien, como quieres que lo pase si llevo nueve horas escasas de mi cumpleaños, y la mayoría las he pasado sobada.- Nos reímos- Y si, me encanto el mensaje, os respondí, al móvil de Julia. ¡Y me han regalado una moto y clases un día a la semana! ¿Lo de Pablo? Es gilipoyas tía ni siquiera me ha felicitado. He decidido una cosa… Luego os cuento a todas.

Capítulo 2. Lo siento pero tengo que decirte que te quiero.


Enseguida veo quien arma tanto jaleo.
-          ¡Felicidades cariño! –Dijo mi tía Mar- ¡Ya quince añazos!
-          ¡Jope, Helena, tienes un montón de años-Como no, mi hermana Claudia, ya estaba a nuestro lado-¿Ami cuantos me quedan para tener los mismos que Helena, tía Mar?
-          Pues ati...-Comentó mi tía- Te quedan, 9 años. ¡Y también 9 segundos para estar en la cama, que es muy tarde!
Y mi hermana, entre risas, desapareció de la habitación.
-          ¡Helena! ¡Feliz cumpleaños!- Era el tío Kiko, que se acercaba a mi, con una tarta mas grande que mi cabeza, y con mi primo de dos años de la mano.
-          ¡Muchas gracias tíos! ¿Qué hace Jaime despierto? -Les digo mientras le cojo y le doy cincuenta mil besos.
-          Pues que va ha hacer, ¡con los gritos de tu hermana, para no despertarse!-Exclamó mi tía, medio enfadada, medio rindose- Anda Helena, cuidame al peque, que cuando acueste a tu hermana vengo a por él, cariño. Felicidades otra vez. Mañana vemos lo que te hemos comprado ¿vale?
-          Vale tía Mar, muchas gracias, y no te preocupes que ha este enano le duermo yo en un minuto. ¿Tío Kilo, de donde habeis sacado una tarta tan grande?-  Mi pregunta, debio hacerle mucha gracia a mi tío, porque  soltó una carcajada, como ninguna.
-          Pues la verdad… Bueno, la ha hecho tu tía, por lo que es mejor no comersela-Ahí fue cuando los dos nos empezamos a reir. Me encanta mi tío, es un poco bragazas, pero me encanta.
-          Bueno Helenita- Me da un beso en la cabeza- Que muchas felicidades, me voy a la cama. ¿Te encargas de Jaime?
-          Sí tío, no hay problema, -arrimo la cabeza, y le doy un beso-Hasta mañana.

Me voy al cuarto de mi primo. Todo decorado al estilo selva. La verdad ha quedado muy mono, y lo que me hace ilusión, es, que mi tía me llevara a elegirlo con ella. Pongo al pequeño en la cuna, que mayor está, parec que fue ayer, cuando estaba en casa de Alicia con las chicas, cuando mi tío me llamo diciendo que iba a nacer el bebé. Esa noche dormimos mi hermana y yo en casa de Alicia.
Le pongo el chupete le doy un beso, apago la luz, y cuando me dispongo a salir del cuarto, oigo:
-          Helena.
Me quede un poco de piedra. Mi primo nunca habla, solo en casos extremos y este no lo era, ni mucho menos. Me voy al cuarto de mi hermana como no: Sobada. La doy otro beso. Creo que ya se ha olvidado del tema. O eso me gustaría.. Me voy a mi cuarto y me meto en la cama. Pienso en mi familia… Es un caso un poco extraño, y difícil de comprender. Mi hermana pequeña y yo vivíamos con mis tíos y mi primo, desde hace cosa de tres años, Cuando mis padres murieron en un accidente de tráfico. Bueno, en verdad mi madre. Porque mi padre biológico a saber donde estará… Simplemente, no le conozco, y mi madre no me habló de él nunca, y cuando le preguntaba, se ponía nerviosa y se enfadaba. Aunque para mí, mi padre siempre será Frank, el marido de mi madre, también fallecido, es decir mi padre adoptivo y también padre adoptivo de mi hermana .  Es un caso… Complicado. De pronto me viene a la mente lo que llevo deseando horas y horas. ¡ l movil! ¡Los sms! ¡PABLO!

Capítulo 1. Lo siento, pero tengo que decirte que te quiero.




11:45 PM. ¿Sinceramente? No lo entiendo. No entiendo como narices tiene que pasar el tiempo tan lentamente. Venga, venga, venga. Las doce joder. No quiero, necesito que llegue esa hora. Será el momento perfecto para averiguar como me felicitará pablo. ¿Será con el típico parrafón, que dan ganas de llorar, de lo bonito que es, o pondrá el típico “felicidades” y cualquier gilipoyez más? No sé, no sé… Pero eso tiene fácil solución: Esperar a las doce. 11:49 PM. No aguanto más. A penas quedan diez minutos para mi décimo quinto cumpleaños, y el reloj no avanza. Al momento se me abre una ventanita de chat. Es Julia. No ahora no, Julia. La digo que hablamos mañana que la quiero, y apago el ordenador. Sí, eso es. Julia. Como la quiero. Vale que, a veces se ponga super borde, y sea una cabezota, y lo único que le importe sean los chicos, pero, junto a ella, Marta, Laura y Alicia, la vida, nunca es aburrida, siempre tienen preparado algo, que sea bueno o malo o regular, a demás, siempre me ayudan con Pablo… Joder yo no sé porque me gusta ese tío, porque la verdad es que, la mayoría de veces, suda de mí, y luego encima, cuando se aburre, bien que me habla cariñosamente, y me comenta “Mañana a las doce de la noche, te felicito, guapa” Es… Buff, no sé pero me encanta… En el fondo… A mí, y a 100 chicas más del instituto… Pero oye, es lo que hay, y es lo que tiene el amor. Porque esto es amor…Creo. De pronto, la puerta de mi cuarto se abre. Del móvil empieza a sonar la musiquita que tengo puesta para cuando me envían un sms. Estaba claro. 00:00 AM. Mi cumpleaños, acababa de empezar.